Parece mentira
Fue un año.
Los retazos de este blog cumplen un año.
Parece que hubieran pasado tres, por las cosas que me pasaron (por encima, por el costado, por adentro).
Ahora lo tengo abandonado, y despotrico contra los blogs cada vez que puedo.
Pero fue una instancia más que atractiva, y dejo varios hijos en el camino (a mi costado derecho, podré ver herencia blogueril en grandes cuotas).
Esa nostalgia típica de nuestra edad hace que reavive el viejo template, ese celeste tan peterpanesco que me identifica.
Los retazos de este blog cumplen un año.
Parece que hubieran pasado tres, por las cosas que me pasaron (por encima, por el costado, por adentro).
Ahora lo tengo abandonado, y despotrico contra los blogs cada vez que puedo.
Pero fue una instancia más que atractiva, y dejo varios hijos en el camino (a mi costado derecho, podré ver herencia blogueril en grandes cuotas).
Esa nostalgia típica de nuestra edad hace que reavive el viejo template, ese celeste tan peterpanesco que me identifica.
